viernes, septiembre 20, 2013

Aquel verano.

Aquel verano no debió acabar nunca.
Las noches contemplando las estrellas.
Los paseos a media tarde.
Las siestas interminables hasta que caía el sol.
No necesitamos contemplar el mar para tener la felicidad absoluta.

Hoy la mañana ha necesitado tres días para conseguir amanecer y la luna lleva escondida desde entonces.
El mundo ha cambiado y se vuelve insoportable desde que decidiste irte.

Una llamada no es suficiente. Los recuerdos vuelven, me torturan, me ahogan cuando intento dormir. Cierro los ojos y todos esos momentos regresan como un flash que me ciega. Todo retorna, menos tú.

Ya no hay un beso antes de dormir, ni un beso al despertar. No encuentro la calidez de tu cuerpo en ningún sitio, ni el lugar donde se esconden tus labios cuando sonríes. La forma infinita de tus ojos. El olor de tu pelo. La seguridad de tus brazos. La debilidad de tu oreja.

He perdido el rumbo, un motivo por el que seguir. Te he perdido a ti, y aún peor, ya no logro encontrarme a mi.

domingo, marzo 10, 2013

Oscuridad

Ya no tengo miedo a la oscuridad.
El silenico.
El olvido.

He pasado mucho tiempo pasenado por el límite. Sin preocuparme por la caída.

Ya no tengo miedo al miedo.
La muerte.
El desamor.

Lo que me horroriza, lo que me consume... Lo que me obliga a pasar las noches en vela y me asfixia cuando cierro los ojos es algo que ya no tiene remedio.

Estamos muertos. Estamos muertos desde el mismo instante en que vivimos.
Yo solo temo a la vida, y la lenta agonía que me lleva a perderla.

Foto by:  http://www.mundofotos.net/usuario/_tinkerbell_

martes, enero 08, 2013

Un barco en el desierto






Soy un barco, en medio del desierto. Condenado a quedar varado para siempre entre montañas.
Deseando la muerte en cada momento.
Confundiendo tormentas de arena con una furia de Poseidón.
Sin que ninguna de ellas pueda conseguir quebrar mi alma, romper mi eje o acabar con mi agonía.


Hoy que vuelvo a sentirme sola, te odio. Te odio de nuevo, y aún más aunque lo creyera imposible.