lunes, junio 04, 2012

El proverbio de los besos.


Aquella madrugada, justo antes de marcharte, soñé que me susurrabas al oído:
-No sé cuando volveré...

Ya no sé si volverás, pero esta es la despedida que necesitábamos.
Que nadie entendería.
Que nadie conocerá.

3 comentarios:

La chica triste que te hacía reír dijo...

¿Las mejores promesas son esas que no hay que cumplir?

La chica triste que te hacía reír dijo...

¿Y si sí se anima y se pierde el encanto de pedir cosas imposibles?

PATRICIA dijo...

Las cosas imposibles ya no tienen encanto para mi. Tampoco las promesas que no se cumplen.
Prefiero la felicidad tangible.