martes, diciembre 13, 2011

Como la luz de un sueño, que no raya en el mundo pero existe. L.G.M.

Cuando te miro, me toco la ceja izquierda. Lo hago siempre que me pongo nerviosa.
Cuando nos cruzamos sonrio, te saludo y al darme la vuelta, fuera de tu vista, cierro los ojos y respiro profundo.
Me embeleso cuando hablas.
Miro tu boca y encuentro una llama encendida.


Me da miedo decirlo por que no sé quererte, pero te quiero. Y aún más miedo siento cuando veo lo cerca que vivimos y lo fácil que sería quebrarme si te viera en brazos de otra.
Me voy a la cama sosteniendo un alma rota, con la única esperanza de poder recomponerla durante mis noches.
Tú y lo que siento por ti sois la prueba más ferviente de que sigo viva. Aunque odie el precio que estoy pagando por ello.

5 comentarios:

Vicky Reptile dijo...

Pero es posible vivir sin pagar precios tan dolorosos, sólo tenés que darte la oportunidad.

El Poeta Maldito dijo...

Momentos complicados.

Saludos.

PATRICIA dijo...

Gracias a los dos por los comentarios.
Llevais razón. Momentos complicados...

Guadalupe dijo...

Pero lo quieres... (y yo a ti también).

P.D.: Luis García Montero casi nunca dice cosas feas... Tú tampoco.

PATRICIA dijo...

Gracias Guada! Yo tambien te quiero mucho... =)