jueves, febrero 24, 2011

Mi ángel.

Sabes que hoy no estoy aquí por mi; solo es para ti.
El 25 de febrero nunca fue un buen día para ponerse a recordar. Tampoco fue un buen día para repirar. Desde hace tiempo no es un buen día para nada.
Mi ángel verde y gris seguirá merodeando por entre tantos momentos especiales que tengan que llegar.
Él me recuerda cada día que no quiso irse, que no quiere irse aún.
Pero de forma irremediable, su luz va apagándose lentamente dentro de mi.


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