viernes, diciembre 31, 2010

Tiempo



¿Lo escuchas?
Tic, tac, tic, tac.
Las agujas del reloj destruyen el silencio a su paso. Nos recuerdan que aquí sentados, sin hacer nada, sin atrevernos a dar ESE paso, solo estamos perdiendo, precisamente, tiempo.
Yo no puedo (ni quiero) seguir sentada escuchando el secundero ninguna noche más.
Es el momento.
Es ahora o nunca.
La decisión está en nuestro poder.




De repente se escucharon doce campanadas. Se susurraron doce deseos. Y otro año de vivencias se esfumó.


Feliz 2011.

2 comentarios:

Francisco Javier dijo...

Que todos tus deseos se cumplan para este nuevo año...

A mi, particularmente la despedida de un año me causa melancolia, siento que parte de mi vida se fue con ese año.

Un cordial saludo Patricia

PATRICIA dijo...

Gracias Francisco Javier.
A mi me pasa exactamente lo mismo cuando despido un año, pero siempre me alegra pensar que uno nuevo llega, y con él, más oportunidades.