lunes, diciembre 20, 2010

Lentillas perdidas.


Últimamente, pierdo las lentillas con bastante asiduidad. Y cada vez que lo hago, tengo la sensación de que definitivamente, en esta ocasión, no las podré encontrar.
Sin embargo, siempre aparecen. En el lugar más inoportuno o insospechado (el cuarto de baño al que no fui con ellas puestas, pegadas en la puerta de un armario que no había abierto, en un ojo...). De hecho, esta misma mañana me ha desaparecido una.
Con las personas importantes en nuestra vida, pasa algo parecido.
Siempre que perdenos a una, tenemos la sensación de que seremos incapaces de volvernos a recuperar. Que será irremplazable, sin solución. La última oportunidad de sentir.
De repente hoy, sin explicación alguna,y cuando ya había dejado de buscar, ha aparecido después de mucho tiempo. Ha despertado en mi interior la chispa que mantiene prendida la esperanza. Y me ha hecho reir incluso de mi misma.

El mundo se ve diferente ahora que sé, que se encuentra REPLETO de "lentillas perdidas".

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