martes, marzo 30, 2010

The Time Traveler´s Wife...

El cielo explota. Explota sobre que tu cabeza que se rompe y desangra en mil pedazos.  El alma grita y huye aterrada. El cielo cae al suelo, la tierra se está levantando.  La piel se abrasa, y duele, y quema, y escuece. Los sentimientos se evaporan. Hay nubes en lo alto, deshaciéndose en rayos de un débil sol.
Un aire gélido cruza el ambiente. Y la muerte se huele por las calles. Los coches pitan, la ley del más fuerte se ha impuesto ya.
Pum pum. Es el latido de tu corazón llamándote. Algo así como una conciencia recordándo que, pobre de ti, sigues vivo.


¿El fin del mundo? No. Aún peor. Mi mundo sigue, pero sumido en el caos y la desolación.

sábado, marzo 27, 2010

Definiciones

Hoy me siento extraña. Definitivamente, encuentro difícil describir con exactitud como me siento. Sería mucho más fácil solo dejar de sentir. No consigo ponerle nombre.
Siento rabia, también. Cuando paro delante del ordenador, las ideas se atrofian y los sentimientos se esfuman. Bloqueo completo, ya ni las lágrimas fluyen con normalidad.
Una jornada equivale a toda una vida entera cuando necesito que termine, y los días buenos pasan en el espacio entre dos suspiros. Será, supongo, por que todo es relativo. Hasta la oscuridad lo es. 
Por eso no me preocupa el presente. Mis ojos terminarán haciéndose al entorno que los rodea y conseguirán ver incluso aquí.
De cualquier forma, es alentador pensar que puedo caminar por el mundo sin tener que soportar tanta calamidad que encuentro a mi alrededor.

domingo, marzo 14, 2010

Tengo ganas de ti...

Solo era cuestión de valorar las cosas buenas de marzo, supongo.
Llega la alegría, ir por la calle y solo ver sonrisas, sonrisas y más sonrisas. La felicidad se pega.
Hay un sol espléndido, y se respira vida.
Las bombillas y las banderas cuelgan de las calles; España, Italia, Francia, Alemania...
Huele a feria.
Um... Y encima soñé contigo.

viernes, marzo 05, 2010

Me encanta esta canción...

He decidido odiar marzo. Así como un día decidí odiar febrero, y un poco enero también.
Voy a dejar de creer en coincidencias, de mirar el calendario melancólica o embobarme con tus canciones.



Te guardo una estrella cerquita de la mía, por si algún día decides regresar. O quizás debería decir, por si algún día decides venir.

¿Quén te besó lejos de aquí?