domingo, febrero 14, 2010

San Valentín

Pocos conocen la verdadera historia de San Valentín. Él fue un pobre sacerdote, preso por la tiranía de un injusto emperador, que se enamoró de la hija ciega de su carcelero. Cuando él murió, el 14 de febrero, ella plantó un almendro cerca de la puerta donde fue ejecutado.
Por San Valentín, yo quiero guardar un beso en una caja. Adornarla con papel de seda y rociarla con un par de gotas de perfume. Quiero crear una caja perfecta, la caja perfecta de mi beso moribundo.
Después cavaré un hoyo en el suelo para enterrarla. Dejaré un hilito y un cascabel atados a mi beso, por si acaso resulta que alguien se paró a rescatarlo. Aunque quizás no sea la mejor forma de olvidar, ¿no?

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