lunes, diciembre 15, 2008

Sonó un grito ahogado.

Sonó un grito ahogado, y el deslizar de un cristal que se resvalaba de unas manos temblorosas.
-No puedes ser tú- se dijo para si con la voz entrecortada. -Tengo miedo de los muertos que vuelven a la vida.
Y en ese mismo instante, fueron dos las almas que se perdieron para siempre. La razón no puede pretender ganar ni un solo pulso al corazón. El corazón no puede pretender mantener a un cuerpo cuando ha dejado de latir.
-Tú no puedes pretender que deje de amarte tan solo por que no sigues viviendo. ¡Deja de gritarme! ¡Déjame existir! -le decía en cada instante.
No intentes escapar de tu destino. Si tus manos dicen que debes ser infeliz, así has de ser para siempre. Resígnate a aceptar tu existencia tal y como es.
-No quiero que me hables, no quiero verte nunca más. No entiendes que vas a volverme loca. Desaparece de mi vida. ¿ no era esto lo que deseabas? Te doy vía libre para huír de mi mundo. No voy a volver a buscarte, pero por favor, no vuelvas nunca más.
¿Pero acaso era eso lo que de verdad sentía? Ahora él se ha ido, ahora ya no hay nada esperando cuando entra en su habitación. Ahora ella está sola, sin ni siquiera ese cuerpo llamado AMOR que la acompañaba en cada paso.
Pero, ¿qué pasa conmigo? Si noto su presencia en cada suspiro y no quiero olvidar aquello que me hace seguir adelante. Si necesito beber de su esencia cada día para poder continuar este proyecto llamado vida.

miércoles, diciembre 10, 2008

Un jardin en el paraíso


un jardin en el paraíso, originalmente cargada por patri.patricia91.

A veces me gustaría poder guardar momentos como este en un frasquito. Poder volver a olerlo, verlo, sentirlo; que cada vez que necesitase de unas gotitas de su felicidad puediera disponer de él para hacerme sentir que puedo sentirlo todo.
Sentir, que simplemente, te amo.