lunes, junio 16, 2008

Él murió en mis brazos



Él murió en mis brazos, intentando hacerme entender que la vida siempre tiene sentido, intentando demostrarme que los demás siempre son necesarios.
Tuve la suerte de poder mirar a su asesino a los ojos, enfrentarlo, derrotarlo, matarlo. Sin obtener cárcel por ello, se suponía que todo aquello lo hacía por amor, y eso me indultaba de toda culpa.
No era nadie en su vida, y a la vez lo era todo. Un simple recuerdo, un completo sentimiento que le daba toda esa libertad anhelada durante años, liberándolo de esas cadenas que solo en su mente existían y que lo obligaban a ser infeliz.
De algún modo, él creía ser culpable de todo lo pasado. Pero a estas alturas, ya nada importaba. Nada era lo suficientemente importante como para hacernos borrar de nuestras mentes que aquel era el final.
Y lo fue. El final de una bonita historial, el final de su vida y de todo lo que sentimos algún día, el último capitulo a un sin fin de recuerdos que inundaban nuestros corazones y los ahogó entre tanto amor.
Y entre amor y muerte lo vi partir. Para siempre, para nunca más. Para dejar constancia de que un día él fue todo por lo que yo vivía, y por todo lo que estaría dispuesta a morir.


(Yo tampoco entiendo el porque todos mis post hablan de muerte...)
Imagen del blog de Sakkarah.

lunes, junio 09, 2008

Me estoy muriendo


nena killed modificada
Cargado originalmente por patri.patricia91
-¿Qué pasa?
-Tengo que contarte algo.
-Dime.
-Me estoy muriendo.
Cada día que pasa, veinticuatro horas de vida se restan de esta cuenta que se acelera sin final. No es la primera vez que esta enfermedad llama a las puertas de mi cuerpo, pero esta vez, no podré con ella.
Te he querido, te he amado. Me he sentido contigo en el más bello paraíso del mundo, pero ahora, y sin que yo pueda hacer nada para pararlo, todo se acabará.
Se acabará esto que siento, esta relación. Tu comenzarás a olvidarme, y algún día creerás que solo fui un sueño que debes de tu mente borrar.
Espero no hacerte daño, nunca lo quise. Tan solo intenté encontrar en ti esa última pieza que encajaba en mi vida, que solucionaba todo cuando los problemas me asfixiaban en esta amarga agonía de camino al fin.
No pretendo hacerte daño. Ni lastimarte, ni que sientas pena por mi. Ya hace mucho tiempo que superé el hecho de saber que tendría que morirme.
No me queda suficiente momentos para estar contigo, esta enfermedad llamada AMOR, solo me dio un día más para vivir junto a ti.

Llegó el final de esta conversación, y con ella, el final de su camino. No pudieron hacer mucho más por ella, su corazón había sido partido en mil pedacitos incapaces de ser unidos. Algunos faltaban, habían sido repartidos por el mundo, guardados por los que un día habían sido dueños de parte de su alma.
Ya nada habría podido salvarla. Esta vez la despedida había sido para siempre.
Él llegaría un día a olvidarla. No necesito demasiado para hacerlo. Pensó que ya no merecía la pena luchar más por un amor que nació para enseñarle que todo principio, ha de tener un final.

jueves, junio 05, 2008