lunes, marzo 19, 2007

Vuelve amor

Hay veces, como esta, que hasta el más simple libro de física y química puede inspirarme. Y con mi imaginación trasladarme a un hermoso prado desde el cual, y a la sombra de un enorme árbol, te escribo y escribo, hasta que oyes mi llamada y apareces salvándome de mi propia mente.

No hay fuente de inspiración que sea tan buena musa como tu lo fuiste, ni tampco exite dolor que rompa mi alma como tú la rompiste.
No hay manos tan malvadas que me quiten la razón como tú lo hiciste, ni tampoco sufrimiento tan grande que tambalee mi corazón como tú lo heriste.
Pero no hay ni si quiera un mísero recuerdo por él que vivir, ni una sola persona por la que respirar.
No hay nada, ni paz ni guerra, no siento desde que tú te fuiste.
Ahora puedo dormir, despertar, comer, volverme a acostar... como cualquier persona lo haría.
Con mi continua cordura, he descubierto cosas que hasta ahora no eran importantes para mi, y descubrí que no solo yo sufría, y que existen en el mundo tantas injusticias...
Desde que tú, AMOR, te fuiste, tantas cosas pasan.
Vuelve, te pido que vuelvas y que no te vayas, que vuelvas para llenar mi shojas de cartas, que hagas que me queda en vela cada noche escribiéndo, llorando, riendome de mi propia desdicha. Vuelve para ocupar todos mi spensamientos, mis locos y ardientes pensamientos y llegar hasta el último rincón de mi ser. Vuelve para querer morirme si lo veo con otra, y llevármelo conmigo a la tumba, para tener la esperanza de oir su voz pidiendo perdón en el teléfono. Vuelve para hacerme sentir desconcierto si te veo o para sentirte aunque no te vea. Vuelve para recorrerme entera y sentir un continuo cosquilleo cuando enfrente te tengo.
Simplemente, vuelve y devuélveme la vida con tu regreso.