lunes, noviembre 27, 2006

Expresión. Para Arancha

Estábamos sentadas en el banco, en medio de la noche, y te recité una poesía de memoria. Te qedaste asombrada ante mi facilidad de palabra, y me preguntaste como. Te dije q era fácil, solo abía q expresar lo q se sentía en versos o frases. Respondiste diciéndome q no estabas enamorada, y te contesté q no siempre se escribe de amor.
También se abla poesía, de muerte, de soledad, de los amigos, de un recuerdo. Se abla de aqellas cosas q ganamos oy y perdemos mañana, de las personas q entran en nuestras vidas sin llamar, y de las q se van sin despedirse.
Se habla, en general, de la vida, con las penas y alegría q conllevan, y en especial, del amor. Poesía es sentimiento, es escribir lo q te mueve todo por dentro, lo q te hace morir y vivir.


Muchos cariñitos para mi niña. Sabes lo q eres... escribe sobre eso.

A mis otros amores, mis amigas. Para Manoli

Mi mini amorcito Manoli me pidió algo especial... que me inspirara en su historia. Así que comencé esta carta en clase de francés:

Te vi un punto flotando y la imagen de tus ojos se clavó como un puñal que en un corazón enamorado se clava. Hacía años que no te hablaba, años que no te sentía cerca. Eras como un Dios en un cielo de estrellas que me enamoran.
Todo al rededor tuya giraba, solo de ti decía, solo en ti pensaba. No podía hacer otra cosa, me volvías loca.
Y al verte así, comprendí por que se ama, comprendí por que se sufre, y comprendí por que se llora.
Como una serie de contradiciones ese amor era una experiencia que mi mente no podía explicar. Era sentir cuando te miraba que me oprimía el pecho, y a la vez sentir que era lo que me devolvía la vida.
No había tampoco explicación a mi nostalgía, solo un vago recuerdo que me decía te quiero con cartas en la mano, y a la que una niña le respondía vergonzosa.
Y en medio de la confusión, te ví aparecer, hablando lenguas que no conocía, intentando enamorarme de la mejor manera. Pero no sabías que yo, ya estaba enamorada.


Aunque no comprendan que significa lo de las cartas y la lengua, tú si, jiji. Ojalá y no vuelvas a hacerme lo del otro día...